Ir al contenido principal

No puedo más dijiste, algo aquí dentro insiste..


El último día que fuimos volvimos, me acuerdo bien, sin cogernos de la mano, sin buscarle los pespuntes a las bromas, reprochándonos hasta lo que no fue. Y el amor no tuvo mucho más que hacer, me acuerdo bien, de las lágrimas de fuego que lloré. Y ahora lo veo distinto... El último día que fuimos volvimos, me acuerdo bien, en asientos separados, con los ojos empeñados en no verse con el frío anclado junto a nuestro pies.Y el amor no tuvo mucho más que hacer, me acuerdo bien, de las lagrimas de fuego que llore.Y ahora lo veo distinto, diferente raro extraño darlo todo por perdido, separarse y no volver a verse en años. Ni que fuera un instinto, diferente raro extraño tonto y tantas veces cínico que parece que es jugar a hacerse daño. El último día que fuimos amigos pero al revés, comprobamos como no puede valer con la antorcha de un traidor para incendiar Troya, porque Troya decidió que no iba a arder. Y el rumor no tuvo mucho más que hacer, me acuerdo bien, y aprendí que hay cosas que es mejor perder. 


Y si le quitas los males que van a fondo perdido Que aún sabiendo lo que sabes, no hay que saber quién ha sido. Tanto hurgarte en los bares, me estoy quedando dormido... 

Comentarios

Entradas populares de este blog

I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

punto y aparte

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro, me envidiarás casi tanto como yo a ti hoy. Los pajaritos se dejarán de cantar babosadas, las nubes se levantarán cachondas perdidas y las vírgenes suicidas abandonarán sus dos vocaciones de un polvazo y sin dilación. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que tú te merezcas algo como yo. El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí. Poner cara de que estás conmigo cuando nadie más lo está. Y ponerla hasta partírtela si hace falta por cualquier tontería indefendible que se me caiga de la boca. Hacer ver que tengo razón aún cuando ya hace rato que me la quitan de las manos, oiga. Y aflojármela un poco cuando ya hacía tiempo que se me estaba atragantando. Nuestra amistad dará por fin balance cero, pero un cero con muchos unos a su izquierda y bien relleno de aparentes sobras, como todo buen relleno...

Si me ignoras, yo te ignoro, si me quieres, YO TE QUIERO EL DOBLE.

No te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes. No reabras la herida que ya cicatrizó. No revivas los dolores y sufrimientos antiguos, que ya los pasaste en su momento. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto (donde debes estar), y camina de frente si mirar atrás. Haz como el Sol, que nace cada día sin pensar en la noche que pasó.