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Sepa usted que yo ya no tengo cura


Hoy le pido a mis sueños, que te quiten la ropa, que conviertan en besos todos mis intentos de morderte la boca, y aunque entiendo que tu, tu siempre tienes la ultima palabra en esto del amor. Y hoy le pido a tu ángel de la guarda, que comparta que me de valor y arrojo en la batalla pa ganarla, y es que yo no quiero pasar por tu vida como las modas, no se asuste señorita nadie le a hablado de boda. Yo tan solo quiero ser las cuatro patas de tu cama, tu guerra todas las noches, tu tregua cada mañana. Quiero ser tu medicina, tus silencios y tus gritos, tu ladrón, tu policía, tu jardín con enanitos, quiero ser la escoba que en tu vida barra la tristeza, quiero ser tu incertidumbre y sobretodo tu certeza. Hoy le pido a la luna, que me alargue esta noche, y que alumbre con fuerza este sentimiento y bailen los corazones. Y aunque entiendo que tú serás siempre ese sueño que quizás nunca podre alcanzar... 
 Y es que yo quiero ser el que nunca olvida tu cumpleaños,  quiero que seas mi rosa y mi espina aunque me hagas daño, quiero ser tu carnaval, tus principios y tus finales, quiero ser el mar donde puedas ahogar todos tus males. Quiero que seas mi tango de gardel, mis octavillas, mi media luna de miel, mi blus, mi octava maravilla. El baile de mi salón, la cremallera y los botones, quiero que lleves tu falda y también mis pantalones. 

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I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

punto y aparte

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro, me envidiarás casi tanto como yo a ti hoy. Los pajaritos se dejarán de cantar babosadas, las nubes se levantarán cachondas perdidas y las vírgenes suicidas abandonarán sus dos vocaciones de un polvazo y sin dilación. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que tú te merezcas algo como yo. El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí. Poner cara de que estás conmigo cuando nadie más lo está. Y ponerla hasta partírtela si hace falta por cualquier tontería indefendible que se me caiga de la boca. Hacer ver que tengo razón aún cuando ya hace rato que me la quitan de las manos, oiga. Y aflojármela un poco cuando ya hacía tiempo que se me estaba atragantando. Nuestra amistad dará por fin balance cero, pero un cero con muchos unos a su izquierda y bien relleno de aparentes sobras, como todo buen relleno...

Si me ignoras, yo te ignoro, si me quieres, YO TE QUIERO EL DOBLE.

No te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes. No reabras la herida que ya cicatrizó. No revivas los dolores y sufrimientos antiguos, que ya los pasaste en su momento. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto (donde debes estar), y camina de frente si mirar atrás. Haz como el Sol, que nace cada día sin pensar en la noche que pasó.