Ir al contenido principal
merezco un amor sin dudas, sin tiritas, sin gilipolleces, alguien que cuando me pongo borracha me lleva a casa en brazos. Que no se enfada si no me entiende, ni si no sé lo que quiero. Que me saca la lengua cuando me pongo tonta y me hace enmudecer. Alguien que no puede caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano. Que no me compra con regalos pero que tiene mil detalles de papel. Que no le gusta verme llorar y me hace reír hasta cuando no tengo ganas. Que de vez en cuando decide perseguirme por los bares y conocerme otra vez. Que me mira, lo miro, y me tiemblan las piernas sin remedio. Alguien que está loco por mí, y no se olvida de decírmelo en los días que menos lo merezco. Que me mata a besos por la mañana. Que no se acostumbra a mí ni deja de inventar nombres nuevos para despertarme. Que si mira a otra, luego me guiña un ojo y se ríe de mis celos. Y sobre todo que no tiene que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado

Comentarios

Entradas populares de este blog

I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

punto y aparte

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro, me envidiarás casi tanto como yo a ti hoy. Los pajaritos se dejarán de cantar babosadas, las nubes se levantarán cachondas perdidas y las vírgenes suicidas abandonarán sus dos vocaciones de un polvazo y sin dilación. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que tú te merezcas algo como yo. El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí. Poner cara de que estás conmigo cuando nadie más lo está. Y ponerla hasta partírtela si hace falta por cualquier tontería indefendible que se me caiga de la boca. Hacer ver que tengo razón aún cuando ya hace rato que me la quitan de las manos, oiga. Y aflojármela un poco cuando ya hacía tiempo que se me estaba atragantando. Nuestra amistad dará por fin balance cero, pero un cero con muchos unos a su izquierda y bien relleno de aparentes sobras, como todo buen relleno...

Si me ignoras, yo te ignoro, si me quieres, YO TE QUIERO EL DOBLE.

No te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes. No reabras la herida que ya cicatrizó. No revivas los dolores y sufrimientos antiguos, que ya los pasaste en su momento. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto (donde debes estar), y camina de frente si mirar atrás. Haz como el Sol, que nace cada día sin pensar en la noche que pasó.