Ir al contenido principal

La mujer perfecta te hace pedazos cuando te ama

A ti que te lo montas de niña tonta en medio de una orgía, a ti que me has ganado con un naipe marcado la partida, a ti que te has colado en el coto privado de mi vida.
A ti que aun no sabes los besos que te caben en la boca, a ti que has comprendido que a veces el olvido se equivoca,
a ti que has preferido vivir como si nada fuera eterno, a ti que que has compartido conmigo una almohada en el infierno.
A ti que has decidido no prestar atención a frases del tipo "ese menda va ser tu ruina".
A ti que has detenido con un beso el reloj, a ti que me enfermas,  a ti que eres mi envenenada medicina.
A ti que vas deprisa por miedo a que la risa se marchite, a ti que te diviertes jugando con la muerte al escondite, a ti que has levantado el árbol de tu nido en el tejado, a ti que has dirigido la fleha de Cupido a mi costado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

punto y aparte

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro, me envidiarás casi tanto como yo a ti hoy. Los pajaritos se dejarán de cantar babosadas, las nubes se levantarán cachondas perdidas y las vírgenes suicidas abandonarán sus dos vocaciones de un polvazo y sin dilación. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que tú te merezcas algo como yo. El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí. Poner cara de que estás conmigo cuando nadie más lo está. Y ponerla hasta partírtela si hace falta por cualquier tontería indefendible que se me caiga de la boca. Hacer ver que tengo razón aún cuando ya hace rato que me la quitan de las manos, oiga. Y aflojármela un poco cuando ya hacía tiempo que se me estaba atragantando. Nuestra amistad dará por fin balance cero, pero un cero con muchos unos a su izquierda y bien relleno de aparentes sobras, como todo buen relleno...

Si me ignoras, yo te ignoro, si me quieres, YO TE QUIERO EL DOBLE.

No te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes. No reabras la herida que ya cicatrizó. No revivas los dolores y sufrimientos antiguos, que ya los pasaste en su momento. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto (donde debes estar), y camina de frente si mirar atrás. Haz como el Sol, que nace cada día sin pensar en la noche que pasó.