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Lo mucho que te quiero es lo mucho que desespero.


Aquel día estábamos más cerca que nunca. A pesar de la hermosa taquicardia nos mirábamos con miedo, parecía que nunca nadie hubiera estado tan próximo al vértigo de sus ojos. Me susurró al oído que su nombre empezaba por eme. Las palomas volaban volaban en círculos alrededor nuestra, nosotros afuera en la ciudad y todo parecía de ciencia ficción, como ella. Tenía la Torre Eiffel tatuada en la muñeca, la llamé la francesita, se acercó a mi oído y me dijo: hazme todo lo que tú quieras, aunque sea un rato. Le medí el cuerpo en 92 besos mientras le tarareaba canciones. Y en un vis a vis le regalé mi mejor versión. Sus labios gritaban que no mueran nunca los cantantes. Con cada caricia que m hacía me salía del hueso una flor, y ese día me dí cuenta que diciembre y la primavera podían llegar a rimar; que hubiéramos sido la mejor portada del telediario, dejando a un lado la violencia y el vandalismo de las calles de nuestro Madrid. Se marchó con prisa dejándome el corazón convertido en pólvora apunto de estallar y sudando la tristeza. Fuimos breves e intensos como los penaltis, desde ese día no hago otra cosa si no las cuentas para volvernos a encontrar...



TERRIBLEMENTE FIEL A TI, L.

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I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

punto y aparte

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro, me envidiarás casi tanto como yo a ti hoy. Los pajaritos se dejarán de cantar babosadas, las nubes se levantarán cachondas perdidas y las vírgenes suicidas abandonarán sus dos vocaciones de un polvazo y sin dilación. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que tú te merezcas algo como yo. El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí. Poner cara de que estás conmigo cuando nadie más lo está. Y ponerla hasta partírtela si hace falta por cualquier tontería indefendible que se me caiga de la boca. Hacer ver que tengo razón aún cuando ya hace rato que me la quitan de las manos, oiga. Y aflojármela un poco cuando ya hacía tiempo que se me estaba atragantando. Nuestra amistad dará por fin balance cero, pero un cero con muchos unos a su izquierda y bien relleno de aparentes sobras, como todo buen relleno...

Si me ignoras, yo te ignoro, si me quieres, YO TE QUIERO EL DOBLE.

No te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes. No reabras la herida que ya cicatrizó. No revivas los dolores y sufrimientos antiguos, que ya los pasaste en su momento. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto (donde debes estar), y camina de frente si mirar atrás. Haz como el Sol, que nace cada día sin pensar en la noche que pasó.