Ir al contenido principal

dias que te levantas sin ganas de sonreír, y mucho menos de hacer sonreír a nadie.

y si me preguntan si aun lo recuerdo diría que no pero pensaría que si. Yo soy de esas personas que no olvidan... No olvidan a las personas que aportaron algo en su vida, ya fuera para bien o para mal; por muy mínimo que fuera ese algo. Quizás incluso puede que me inventara ese algo. Para él yo nunca signifiqué mucho, él para mí lo significó todo en un momento, sí; ahora ya no, pero eso no implica que lo haya olvidado. Son muchas las tardes que me acuerdo de él, y me pregunto como andará, si será feliz, y si lo es, si lo es mas de lo que lo fue conmigo a su lado. Y esque realmente jode pensar que ya no tengo nada nuestro; que ya no está. Pero que no está al completo, como si hubiera escapado. Quizás sea eso...Y esque aveces me pongo a pensar que tal vez hallas pisado las mismas baldosas del suelo que estoy pisando yo ahora; con minutos u horas de diferencia, que quizás te hallas detenido a mirar la misma gilipollez que yo o que te hallas sentado en el mismo banco horas antes, pero nunca coincidimos porque vivimos atados a una puta realidad que nos encadena nos aprisiona y acojona llamada destino; que no me permite volver a disfrutar de tu pura perfección; y eso me duele.

yo no pretendía ser tu historia,
solo tu parte favorita.

Comentarios

Entradas populares de este blog

I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

punto y aparte

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro, me envidiarás casi tanto como yo a ti hoy. Los pajaritos se dejarán de cantar babosadas, las nubes se levantarán cachondas perdidas y las vírgenes suicidas abandonarán sus dos vocaciones de un polvazo y sin dilación. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que tú te merezcas algo como yo. El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí. Poner cara de que estás conmigo cuando nadie más lo está. Y ponerla hasta partírtela si hace falta por cualquier tontería indefendible que se me caiga de la boca. Hacer ver que tengo razón aún cuando ya hace rato que me la quitan de las manos, oiga. Y aflojármela un poco cuando ya hacía tiempo que se me estaba atragantando. Nuestra amistad dará por fin balance cero, pero un cero con muchos unos a su izquierda y bien relleno de aparentes sobras, como todo buen relleno...

Si me ignoras, yo te ignoro, si me quieres, YO TE QUIERO EL DOBLE.

No te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes. No reabras la herida que ya cicatrizó. No revivas los dolores y sufrimientos antiguos, que ya los pasaste en su momento. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto (donde debes estar), y camina de frente si mirar atrás. Haz como el Sol, que nace cada día sin pensar en la noche que pasó.