Ir al contenido principal

vuelve conmigo..

no lo entiendes, todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no hubiéramos sido tú y yo... todo y nada a la vez, podríamos haber sido más y mejor, un día cualquiera, un barco de papel que flota y no se hunde, un verano en pleno invierno, y si estamos distanciados; todo lo contrario, un beso de los que calan los huesos, unas cuantas noches sin dormir, un juego de uno jugando por dos, un tequila, una noche de fiesta o una mañana de resaca, un corazón dibujado en mi espalda; o en la tuya, norte, sur, este u oeste, una canción por terminar, podríamos ser fuego sin quemarnos, podríamos haber sido vértigo, ser uno y olvidarnos de los dos, pelearnos para que después me mates a besos y me hagas el amor contra la pared, en el suelo, en la cama, o donde quieras, ser kilómetros superados, o las ganas que nunca faltan... si tú quisieras

Comentarios

Entradas populares de este blog

I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

"Puedes maldecir al destino, pero cuando llega el final, tenemos que dejarnos ir."

Sin duda alguna eres como el fuego, si estás cerca me quemo, pero si estás lejos me congelo. Tú estás alto, y yo a ras del suelo, e intento subir pero no puedo...

punto y aparte

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro, me envidiarás casi tanto como yo a ti hoy. Los pajaritos se dejarán de cantar babosadas, las nubes se levantarán cachondas perdidas y las vírgenes suicidas abandonarán sus dos vocaciones de un polvazo y sin dilación. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que tú te merezcas algo como yo. El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí. Poner cara de que estás conmigo cuando nadie más lo está. Y ponerla hasta partírtela si hace falta por cualquier tontería indefendible que se me caiga de la boca. Hacer ver que tengo razón aún cuando ya hace rato que me la quitan de las manos, oiga. Y aflojármela un poco cuando ya hacía tiempo que se me estaba atragantando. Nuestra amistad dará por fin balance cero, pero un cero con muchos unos a su izquierda y bien relleno de aparentes sobras, como todo buen relleno...