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"un beso de emergencia"

porque realmente soy una idiota, una estúpida,una caprichosa, una niñata que aún no ha madurado, y que no sabe estar a tu altura. Hace unos meses te dije mirándote a los ojos que no sentía nada por ti. Y no era verdad. Estaba confusa. Tú me habías confundido. Pero no era cierto que no me gustases... Me gustabas; mucho, pero también estaba él, y él había llegado antes... Al final ni uno ni otro, porque soy tan idiota que separo de mi lado a la gente que realmente merece la pena. Pfff y resulta que ahora me da el destino otra puta oportunidad. Te encuentro de casualidad cuando más necesito encontrarte, cuando mi vida es un caos absoluto. Sin embargo estas cojido, tienes novia, rollo, follamiga, algo ¡y ella está casada por dios, y con un hijo! Tendría que olvidarme de ti, intentar ser solamente tu amiga, no sentir nada. Pero no, yo me enamoro, y recupero parte de los sentimientos que ya tenía. Solo que esta vez mi corazón no está dividido: está libre. Y tú vas y logras ocuparlo con esa personalidad, y esa maravillosa sonrisa. Porfavor no dejes que hable más ¡Joder! no dejes que diga mas tonterías; cállame con un beso.





Cállame con un beso - Blue Jeans

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I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

"Puedes maldecir al destino, pero cuando llega el final, tenemos que dejarnos ir."

Sin duda alguna eres como el fuego, si estás cerca me quemo, pero si estás lejos me congelo. Tú estás alto, y yo a ras del suelo, e intento subir pero no puedo...

punto y aparte

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro, me envidiarás casi tanto como yo a ti hoy. Los pajaritos se dejarán de cantar babosadas, las nubes se levantarán cachondas perdidas y las vírgenes suicidas abandonarán sus dos vocaciones de un polvazo y sin dilación. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que tú te merezcas algo como yo. El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí. Poner cara de que estás conmigo cuando nadie más lo está. Y ponerla hasta partírtela si hace falta por cualquier tontería indefendible que se me caiga de la boca. Hacer ver que tengo razón aún cuando ya hace rato que me la quitan de las manos, oiga. Y aflojármela un poco cuando ya hacía tiempo que se me estaba atragantando. Nuestra amistad dará por fin balance cero, pero un cero con muchos unos a su izquierda y bien relleno de aparentes sobras, como todo buen relleno...