Eramos distintos, imposibles, y un futuro menos claro, entender bien lo que dices me hace sentirme tan raro. Empieza todo a hacerse triste, a quedar del otro lado, tú también lo prometiste, fuimos dos equivocados. Y ahora este sitio esta lleno de noches sin arte, de abrazos vacíos, de mundos aparte, de hielo en los ojos, del miedo a encontrarse, de huecos, de rotos, de ganas de odiarse, y ya lo llevo sintiendo me quedo sin aire, el cielo a caido se muere se parte, solo es un infierno sostenido, solo es un esfuerzo relativo. Yo no pido casi nada, que se pierdan mis sentidos, y se nuble tu mirada. Pero el miedo nos consigue, se hace grande en estas manos, mal recuerdo nos persigue, fuimos dos equivocados. No quiero escucharte, no insistas, prefiero esta vez encontrarte, inundando mis ojos, esperando a que pase, a que caigamos otra vez, y solo digo que nunca quise hacerte daño, pero todo se nos fue y aunque ahora somos como extraños.. yo jamás te olvidaré.
Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

Comentarios
Publicar un comentario