Ir al contenido principal

Que tus actos presentes no dependan de tus actos pasados:

A medida que vamos creciendo, comienzan los desafíos… Alejarnos del pecho de mamá,empezar a sostenernos en nuestras propias piernas, caernos, levantarnos, llorar porque queremos abrazos, mimos, besos, llorar por hambre, por dolor, reír copiando la sonrisa de mamá, esperar los brazos o a veces desgraciadamente los destratos… Y comenzamos a no entender, a fabricarnos la armadura, a escapar del miedo, a cansarnos, a dudar de nuestra propia capacidad.
Comienza la vida social: los hermanos, los familiares, los no conocidos, los amigos, el colegio, los maestros, la calle, las obligaciones, la diversión… la vida… Empezamos una vertiginosa carrera que generalmente se inicia con gran alegría y muchos apoyos… y vemos que en esa carrera, algunos desisten, otros apenas corren, otros se juntan como rebaño y van atrás del que va primero, corren cada vez más para tratar de seguir en carrera y alcanzar al líder… pero se pierden las maravillas del caminoporque sólo miran para adelante… Alguno que puede ver más, se empieza a distanciar, se encuentra más solo, con sorpresas, precipicios, curvas desconocidasproblemas, caídas y hasta ganas de no seguir caminando porque piensa que “no vale la pena”. Pero sí, sí, que vale la pena, porque recuerda quién puede hace, y quién no critica.

Comentarios

Entradas populares de este blog

I told my therapist about you

Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.

Si me ignoras, yo te ignoro, si me quieres, YO TE QUIERO EL DOBLE.

No te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes. No reabras la herida que ya cicatrizó. No revivas los dolores y sufrimientos antiguos, que ya los pasaste en su momento. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto (donde debes estar), y camina de frente si mirar atrás. Haz como el Sol, que nace cada día sin pensar en la noche que pasó. 

la mitad de lo que hemos vivido, hace más ruido, que el ruido de un cañón

Cada vez me importas menos, o eso digo cuando bebo, aunque sienta que me muero cuando os veo juntos. Medicina alternativa, tu saliva en mi saliva ...