Puede que esté equivocada, ciega o simplemente loca. Pero tú me has hecho entender el dicho: "ser mi medicina". Eres el único capaz de quitarme todas mis sonrisas de golpe. Lo peor es que también eres el único que puede devolvérmelas todas. Supongo que has conseguido lo que querías. Sinceramente no sé si será la mejor opción que he podido elegir, lo único que sé es que sin ti no puedo, te lo juro.
Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a juntar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor como quien se aferra a una tabla en medio del océano con la piel en el presente y la cabeza en el pasado, recordando fechas, olvidando promesas y nos sumergíamos en la noche de las piernas sorteando el miedo como en una carrera de obstáculos contra los monstruos del desaliento, queriendo volver a ser los príncipes de un castillo incendiado.
Comentarios
Publicar un comentario